No lo abandones, él nunca lo haría.

Posted on mayo 29, 2011

0


Ya se acerca el buen tiempo y con él, las vacaciones.
Llega el momento en el que cantidad de familias no saben que hacer con sus bichitos que
con tanta ilusión compraron/adoptaron y pasa lo que pasa todos los veranos….
Los abandonan!
Y por qué hacen eso?
Porque son unos irresponsables. Así lo veo yo.
Quien tiene una mascota debe de saber que son seres vivos con sentimientos y no juguetes que, cuando te cansas de ellos, los puedes dejar tirados en cualquier esquina.
En navidad al nene/a se le antoja un perrete o un gatete y los papis aceptan llevar uno a casa.
Al principio hace ilusión, todo son risas y horas de diversión.
El animalico va creciendo y ya, de repente, no hace tanta gracia.
Es mucha responsabilidad y claro….
En conclusión; sobra en casa.
Y que hacemos con él cuando nos vayamos de vacaciones? Esa es la típica pregunta que se hace la gran mayoria.
Dejarlo con fulano o mengano no puede ser porque es alérgico, el piso es pequeño, etc….
Y un hotel? Tampoco. Es muy caro y si gastamos en eso no tenemos para comprar pijadas típicas que todo turista debe de tener cuando sale por ahí…
Y un albergue para animales? Tampoco es buena opción, porque mucho o poco nos cobraran.
Y si nos deshacemos de él?
Esa es la opción que más de uno/a toma como buena.
Y de camino al pueblo o a donde sea, lo dejan en cualquier camino perdido, dejado de la mano
de DIOX y que sea lo que tenga que ser.
O lo dejan en alguna gasolinera (con un poco de suerte) y, tal vez, algún alma caritativa y con corazón se apiade del animalico y se lo lleve a su casa.
La mayor parte de esos pobretes acaban en una perrera, esperando que su suerte cambie y les den un hogar y, sobretodo, cariño, mucho cariño que tienen para regalar sin pedir nada a cambio.
Los que no tienen tanta suerte…. acaban en el cielo de los animales.
Y a que viene este post?
A que hace una semana, el sábado pasado, iba al cine (tengo vida 1.0 aunque no lo parezca)
y, no sé todavía como, escuché un ligero maullido que provenía de una papelera.
Me acerqué a ella y en una bolsilta, como si de basura se tratara, me encontré una gatina.
No tendría más de 3 semanas el animalico.
Me dió tanta penica que sin pensarlo, metí la mano, saqué la bolsa y me llevé al bichito a casa.
Es la cosa más mimosona, cariñosona y juguetona del mundo.
Y paso a presentaros a la cosita en cuestión; Sombra es su nombre.

No me cabe en la cabeza como alguien puede hacerle algo así a una cosita tan indefensa….
Me da por pensar que si le hace eso a un animal, seguro que con los seres humanos mucho mejor
persona no será.

Anuncios
Etiquetado:
Posted in: Mis cosas