Seriedad: CERO Tomadura de pelo: UNO

Posted on marzo 14, 2011

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Hace cosa de un mes una amiga me puso en contacto con la “supuesta” delegada de la zona norte de una multinacional del merchandaising, con mi única intención de conseguir un trabajo.
Llame con toda la buena intención del mundo a la “buena” mujer y me dijo que si.
Había algo para mi.
BIBA,BIBAH!! Habemus currus pensé.
Me comentó que seria poca cosa, en plan campañas sueltas y tal. Eso me daba lo mismo.
No dejaba de ser un curro, cutre, pero curro al fin y al cabo.
A la semana siguiente me llamo ella esta vez. Me dio una fecha exacta de comienzo (4 de Marzo)
y me comento que me mandaría la documentación correspondiente a casa (contrato, carta para el supervisor, etc…)
De paso me pidió todos mis datos. Como debe de ser. Pacientemente deje pasar los días y ni rasto de la documentación.
Qué hice? Lo que cualquiera habría hecho: llamarla. Pero cual fue mi sorpresa? No contestaba al teléfono. Mi desesperación iba en aumento.
De repente recibí ese mismo día un sms de ella: NO me molestes. A cuadros me quede.
Sumida en la mas absoluta rabia/pena me dedique a dormitar ese día. Mi moral había desaparecido automáticamente.
A media tarde sonó el teléfono. Era ella. Me dijo que porque llamaba tanto, que ya me llamaría ella, que si daba mala imagen y blablabla…. No sabia ni donde meterme!
Dar mala imagen por llamar para interesarse por un curro? Lo que me quedaba por ver!
Me dijo que estaba en una reunión y claro… es molesto que suene el teléfono. Apagalo so imbécil! Eso pensé. Pero no dije ni mu. Después de aguantar el chaparrón acabo la charla diciéndome que al día siguiente me llamaría.
Y así se quedó la cosa.
Por la mañana me llamo, como me había prometido. Me dijo que en un par de días estaría la documentación en mi casa y que me quedara tranquila.
Dejé pasar ese par de días de rigor y nada. Seguíamos en las mismas.
Y entonces me encontré en la difícil tesitura de llamarla o no llamarla. No estaba dispuesta a soportar malas formas de esa señorita. Opte por la vía sencilla: un sms.
Por la noche recibí su contestación: Estoy en Barcelona. Mañana te llamo. Y me llamo. Si.
Repitió la misma cantinela de las veces anteriores; que me quedara tranquila y blablabla.
Pero añadió algo mas: seria un contrato de 6 meses, en un centro lejano a mi casa, a media jornada y que empezaría el día 15 de este mes.
Me pareció excelente!
Todo esto fue la semana pasada. Hoy es día 14 y sin rastro de los dichosos papeles.
Llamarla la va a llamar Rita la pollera, porque esta menda pasa ya de todo. Me parece de pena el comportamiento de esa señorita. Estará de trabajo hasta arriba porque es representante de la compañía no solo de la zona norte. No. También lleva Madrid y más zonas.


Pero la cosa no acabó ahí.
Días después recibí una llamada con número oculto.
Contesté como hago siempre pero nadie respondió.
Nuevamente volvió a sonar el teléfono. Y escuché una voz que me decía: Soy Isabel. Llevo toda la mañana llamándote y tienes el teléfono apagado.
Apagado? Ja!NO. Eso no será verdad. Hasta lo dejo encendido por la noche.
Y comenzamos una discusión telefónica bastante agresiva.
La señorita esa empezó a decirme que había estado de baja porque habían muerto sus padres y que, según se incorporó al trabajo, su jefe la dijo que yo y otra persona nos habíamos dedicado a llamar preguntando por el trabajo prometido en cuestión.
La dije que ni yo ni mi amigo habíamos llamado a ningún lugar. Ella erre que erre. Que tenia los registros de llamadas y blablabla. Le dije que eso era imposible, que no me creía nada.
De paso la dije que eso era una puta tomadura de pelo. 2 meses mareando con un trabajo que parece irreal.
Para rematar me dice la tiparraca esa: Vosotros no estáis trabajando en Carrefour porque yo NO quiero.
Yo ya flipaba en colores con lo que decía esa señora. Mantuve la compostura hasta que empezó a insultarme.
Hasta ahí podíamos llegar. Me puse a nivel. Mal hecho. Lo sè.
Pero si os ponéis en mi lugar habríais actuado de igual manera. La paciencia tiene un limite y esa señora me la agotó hasta dejarme sin ella. La dije que le fuera a tomar el pelo a otra, que yo ya soy mayorcita para semejantes estupideces.
Y que cada vez estaba más convencida de que jamás existió ese puesto prometido.
Me soltó que me iba a denunciar por mi forma de hablarla. Yo la dije que ella no era quien para tratarme como lo estaba haciendo y que la denuncia se la iba a comer ella por usurpar una personalidad que no era suya.
Acabáramos!
Y a día de hoy estoy ya convencida al 100% que todo eso fué tramado por una mente enferma que en su día me pidió que la hiciera un favor un tanto extraño y al negarme a ello me la jugó de esta manera.
No os fiéis de nadie. Ni de vuestra sombra.
Las mosquitas muertas son las peores.

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