Examinadores. Exterminadores.

Posted on noviembre 19, 2010

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“Usted es una persona absolutamente incompetente. Buena para cocinar”
Así acabó ayer mi examen de conducir.
Eran las 12 del mediodía.
Un frío de mil demonios.
Estábamos todos con los nervios a flor de piel.
4 inocentes nos encontrábamos a merced de lo que decidiera un señor, el cual se presentó “Buenos días, señores. Soy un funcionario del Ministerio de Interior y vengo a comprobar si ustedes son aptos o no, aunque por sus caras veo que no lo van a ser”
Ahí! Minando la moral desde el principio.
Daba miedo, mucho miedo.
Según le vimos aparecer sabíamos todos que era él; el exterminador implacable.
Alto, canoso, con barba impecablemente recortaba, gafas de las “wenas” (montura al aire), maletín de piel, negro, muy brillante, traje a medida de raya diplomática, sin una arruga (las tenía en la cara todas), una voz fuerte, muy fuerte (era Dark Vader sin máscara)
Repasó nuestros nombres y comenzó la matanza.
El primero aprobó, aunque no se lo dijo hasta que no acabó con todos.
Los demás caímos como moscas.
El 2º duró 2 minutos escasos.
Aparcando lo tiró.
Me dio una penica….
El pobre muchacho se bajó del coche casi llorando y detrás iba yo….
Me entró un ataque de ansiedad similar a la 1ª vez que volé.
Sentía que me faltaba el aire. Veía todo nublado y no porque hiciera malo.
Me temblaba hasta el DNI.
Pero cogí aire, cerré los ojos y para allá que fui.
Empecé mal. Quise dejar mi chaqueta en la parte de atrás y me dijo “Señorita, no ve que estoy yo? Haga el favor de dejar sus trastos en el maletero”
Agache la cabeza, recogí mi chaqueta y la dejé en el otro coche.
Volví, me monté delante y empecé a ajustar todo, tal cual me habían enseñado. El terminator me soltó “Qué está haciendo? Espere a que le de yo las ordenes pertinentes, si es que me entiende”
Me quería morir. No había ni arrancado y ya estaba deseando bajarme.
Dijo ni nombre, apellidos, DNI y procedió a decirme como ajustarme las cosas y en que orden.
Yo flipaba!
Sonaba como en GPS de @vanessa_paola
Era un autómata el terminator dando las indicaciones y no paraba de hablar en un lenguaje totalmente incomprensible para mi.
No es que usara tecnicismos, no, simplemente usaba su propia lengua y no le entendía nada de nada, lo cual me sacaba de quicio.
Como no se le puede decir nada….
Me dio la orden de salir y empecé la prueba.
Estábamos en una zona muy conocida para mi, así que (en teoría) lo tenía tirado.
Primer cruce, primer ceda.
Lo hice como un Stop porque había tráfico y el otro gruñió.
Salí del ceda y giré a la izq como me había indicado previamente.
Me olia que iba a aparcar y así fué.
“Cuando pueda me va a estacionar el coche entre el Nissan Micra azul, matricula lalalalla, y el Seat Ibiza blanco, matricula iaiaiaiaia”
Atónita me estaba quedando con esa forma de dar las indicaciones, pero era de esperar porque el profe nos dijo que a ese le llaman “El GPS”
El hueco era grande, pero no inmenso. Justo para una monovolumen o una camionetilla pequeña.
Hice mis maniobras y lo dejé centradito, con las ruedas dentro de las lineas azules de la zona OTA.
Al terminator le pareció que no estaba bien y se emperró en que lo colocara más atrás (no sé con que fin) pero lo hice.
Mi miedo era calcular mal y zumbar al Ibiza y por ese motivo me lié un poco con la posición de las ruedas (normal, vamos)
Y el erre que erre. No se callaba. Insistía e insistía y yo más nerviosa me ponía.
Cuando ya estaba en mi nivel máximo de nerviosismo me dijo que saliera y girara a la izq.
Otro ceda que hice como Stop.
Volvió a gruñir.
Yo ya sabía que era mi final y me estaba disponiendo a estacionar el coche, bajarme de el y meterme en algún agujero hasta el fin de los días.
Me equivoqué.
Me dijo que prosiguiera la marcha, dirección autopista.
En la entrada había otro bonito ceda que también hice, pero con tan mala suerte que un cabestro salió por mi izq a una velocidad considerable y me hizo pisar el arcén.
O era eso o dejar que me sacudiera, una de dos.
Qué hizo terminator?
Gruñir y apuntar nuevamente.
Entramos en Bilbao, en el centro de la ciudad y me hizo ir a San Mames (final del trayecto)
Desconecte todo y antes de bajarme me soltó con todos sus cojones “Usted es una persona absolutamente incompetente. Buena para cocinar” Y así acabó mi intento.
Desmoralizada y hundida. Sin ganas de nada.
Sólo pensaba en que quería que me tragara la tierra, pero no pasaba nada.
Sólo pasaba el tiempo, muy lentamente además.
Me uní a los otros en espera de que comenzara la última víctima de la masacre.
Parecía que iba a tener suerte la muchacha, pero no.
La tiró por pisar una linea continua al evitar a otro demonio de la carretera.
5 minutos duró.
De vuelta a casa, cabizbaja, hundida, desmoralizada, con ganas de matar, con ganas de morir, tuve que aguantar el cachondeo del profe, el cual me dijo con respecto a las palabras que me dedicó el personaje en cuestión “No se lo tengas en cuenta. El es así.”
Un día de mierda fue el de ayer.
Ahora tengo miedo, mucho miedo.
Si me vuelve a tocar otro como ese, qué?
Mierdas!
No sé para que cojones quiero el puto carnet.
Coche no tengo ni pasta para comprar uno.
Así que quizás lo deje en stand-by al tener 2 años de validez el teórico, porque ahora mismo no tengo humor ni valor de presentarme la semana que viene.

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